Cuanto mayor es la tensión, mayor es el estallido; esto se aplica no sólo a los globos que explotan o a los relámpagos y truenos, sino también a los orgasmos. La práctica sexual "edging" aprovecha este fenómeno y promete una poderosa liberación mediante la creación de tensión específica. La mejor parte: no necesitas nada más que paciencia y un poco de autocontrol, y tú también podrás experimentar tu Big Bang, donde vuelan chispas. Te mostraremos qué técnicas y maniobras simples te ayudarán a lograr un orgasmo explosivo y por qué a veces vale la pena detenerse antes de que las cosas se pongan demasiado bien.
Bordes: ¡(no) me detengas ahora!
Con los bordes, experimentarás clímax inimaginables: ¡solo espera y verás! En serio, esperar es fundamental en esta práctica. El borde se trata de generar excitación de manera constante y llevarla (casi) al extremo (de ahí el nombre "borde"). Pero justo antes del clímax, se hace una pausa antes de que se repita todo el proceso hasta que la anticipación se vuelve insoportable y finalmente se le permite eyacular.
Este método promete no sólo orgasmos muy intensos sino también una mayor resistencia durante las relaciones sexuales. Muy similar a esta práctica es la "técnica del apretón", en la que uno se detiene justo antes de la eyaculación y aprieta el pene en la base del glande con la mano (de ahí el nombre "apretón"). Con ambos métodos, es importante conocer bien el propio umbral de placer para poder detenerse antes del "punto sin retorno", el momento en el que ya no se puede detener el orgasmo.
De hecho, explorar la propia excitación parece resultar rentable para muchos hombres. Se masturban como forma de entrenamiento para durar más durante las relaciones sexuales. El borde promete no sólo una mayor resistencia y una erección más prolongada, sino también muchos otros beneficios, especialmente para las personas con vulvas.
Retrasar el orgasmo y no volver a "quedarnos cortos"
Con el ribete, puedes sacar aún más provecho de tu clímax; ¡Con un poco de práctica, experimentarás una especie de "más gas"! ¿Conoces esa sensación cuando te corres rápidamente, pero el efecto se desvanece inmediatamente y simplemente no te sientes realmente satisfactorio? Con el edging, experimentas lo contrario: al llevar tu excitación al límite absoluto, tu orgasmo se vuelve más intenso y enciendes un verdadero espectáculo de fuegos artificiales de placer en el gran final. Esto también tiene una base psicológica: como te niegas el clímax durante tanto tiempo, lo deseas aún más. Cuando finalmente te permites experimentarlo, lo sientes como una verdadera liberación que te has ganado. La paciencia trae rosas... ¡y un placer incomparable!
Disfrute de la anticipación en lugar de liberar rápidamente la presión.
El borde vale la pena no sólo por los orgasmos alucinantes, sino por toda la experiencia placentera. El viaje es el destino y cuanto más tiempo le dediques, más sacarás provecho de tu viaje. Prolongar conscientemente el placer en lugar de perseguir un orgasmo rápido puede ser un gran ejercicio para experimentar la sexualidad de manera más consciente y descubrir nuevas facetas de la misma. Una sesión rápida (en solitario) es excelente para relajarse y aliviar el estrés, y eso está perfectamente bien. Pero el sexo debería ser más que un simple medio para lograr un fin; Los orgasmos no son sólo una válvula de presión para desahogarse a medias, sino también una forma de cuidado personal, una forma de hacer conscientemente algo bueno para uno mismo. Con los ribetes, disfrutas conscientemente e incluso puedes descubrir nuevas facetas de ti mismo y de tu placer.
Ribete: Mimos para la vulva
El método start-stop no sólo es útil para los problemas de erección o la eyaculación precoz: también vale la pena esperar hasta el orgasmo para las personas con vulvas. No pueden alcanzar el clímax únicamente mediante la penetración, sino que dependen de estimulación adicional con juguetes, manos o lengua. El borde, sin embargo, ayuda a las personas con vulvas a lograr un mayor placer, ya que deliberadamente (casi) lleva la excitación al máximo. Esto hace que el sexo, ya sea solo o en pareja, sea aún más placentero y satisfactorio.